Shadow

Anonymous who?

No podemos decir WHO (Quién), sino quienes. Anonymous son un grupo internacional de ciberactivistas anónimos absolutos, que supone, entre otras cosas, la ausencia total de líderes y cabezas visibles en este movimiento. Hay muy pocos datos sobre su organización, sin embargo, se ha destacado que no hay algún líder y que todos los miembros son tratados por igual.

La mayor parte de los anonymous no son hackers en el sentido clásico de la palabra, son usuarios de Internet como cualquiera, solo que con una motivación para el activismo digital. Luchan contra la corrupción en los Gobiernos, o en cualquier estructura de poder, a favor la defensa incondicional de la libertad en Internet.

Se le ha atribuido múltiples ataques cibernéticos, empezaron con la iglesia de la Cienciología y con oponentes de a la piratería en Internet. Pero a partir del 2012, Anonymous comenzó los ataques a páginas oficiales de diversos países, revelando información confidencial de gobiernos y algunas empresas privadas que afectan a la sociedad en general.

Algunas de las páginas webs oficiales de China, Colombia, Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y hasta web de entidades estatales del Perú (2013) fueron vulneradas.

Vendetta

Entender el universo Anonymous no es cosa fácil, el fenómeno es el perfecto reflejo del nuevo mundo en el que vivimos, de la nueva sociedad que está naciendo a raíz de la revolución digital.

Surgieron en el 2008, tres años después del estreno de la película «V de Vendetta», adaptación del cómic del mismo nombre.

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En 2011, un vídeo de poco más de cinco minutos de duración grabado por un miembro enmascarado dio a conocer los lineamientos básicos que deben respetar los integrantes del grupo. Se han hecho famoso por la máscara que utilizan, inspirada en el protagonista de la película, pero además han hecho popular un lema: «El conocimiento es libre. Somos Anonymous. Somos Legión. No perdonamos. No olvidamos».

Robin Hood digital

Los DDoS son el arma que los ciberactivistas tienen más a mano. Permiten realizar operaciones que consiguen un considerable eco mediático y que afectan a la imagen de la marca contra la que se dirigen. Consisten en mandar simultáneamente, orquestadamente, miles de peticiones a un servidor para que se colapse.

No hace falta que todos los miembros de Anonymous sean hackers. En realidad, son una gran minoría del colectivo. La mayoría son ciberactivistas que participan en la conversación online y, ocasionalmente, en la protesta en la calle.

Cada vez que aparece genera revuelo, no sólo en las redes sociales, sino en la geografía mundial. Se gestó en la Red, con las inercias propias de Internet, por lo que cada vez que retoman la escena digital se vuelven virales.

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