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La educación pública y privada y su adaptación a partir de la pandemia

Coronavirus es una palabra que hemos escuchado bastante en estos últimos 4 meses. Un virus que sorprendió al mundo entero, y que en nuestro país puso en jaque a muchas instituciones centrales, como lo es la Escuela, y que dejó en evidencia la falta de inversión y las desigualdades tecnológicas. En marzo comenzaron las clases, y una semana y media después, se suspendieron por la expansión del Covid-19. Sin duda, esta pandemia expuso aún más la brecha existente entre la educación pública y privada.

¿De qué manera se produce una brecha digital en la Educación?

La tecnología es un producto del ser humano para cambiar su relación con el medio ambiente. Pero cuando hablamos de productos tecnológicos, no son sólo aquellos aparatos que tenemos al alcance de las manos (celulares, notebooks, tv smart) sino el proceso industrializado para materializarla.

Usualmente, cuando se expresa que vivimos en una sociedad globalizada se “crea una ficción de la igualdad de acceso a la información por parte de todos los ciudadanos y en donde no existen fronteras”, pero para realmente poder orientar “cambios tecnológicos, deben crearse decisiones políticas, ideológicas y pedagógicas en el interior de las escuelas” (Lion, C)

Esta incorporación de nuevas tecnologías en las escuelas es una necesidad que urge por los cambios por los que atraviesa el mundo constantemente, y el no incluirlas significa quedar precarizados, el no poder darles la oportunidad a esos chicos para que el día de mañana tengan un futuro mejor al que probablemente hoy tienen.

En la Argentina, en el año 2010 se creó el Plan “Conectar Igualdad”, un proyecto que tiene como objetivo principal la  recuperación y la puesta en valor de la educación pública, con el fin de reducir la brecha digital, educativa y social en el territorio argentino.

Este Plan consiste en la entrega de computadoras subportátiles tipo Classmate PC a todos los estudiantes y docentes de establecimientos públicos de educación secundaria, especial y de formación docente.

Ahora bien, como dice George Landow “una tecnología siempre confiere poder a alguien. Da poder a los que la poseen, a los que la utilizan y a los que tienen acceso a ella”. Poniendo en ejemplo las palabras que dice Landow, en nuestro país quienes quedan en la brecha digital son aquellos que no tienen acceso a la información.

En este mapa, sacado de la organización “Argentino por la Educación”, una plataforma construida para acercar al argentino a datos para  mejorar la educación en nuestro país; muestra el porcentaje de estudiantes de la primaria que no tienen acceso a internet discriminado por provincia (informe realizado en el mes de abril 2020):

Con todo lo expuesto y en el contexto actual que nos encontramos de la pandemia se puede ver que  la brecha digital que ya era visible antes, se evidenció aún más no sólo por el no acceso a internet para proveer educación, sino porque las políticas de educación deben mejorar ampliando el Plan Igualdad, mejorando la conexión en las escuelas, garantizando la conectividad y el uso de textos y audios por whatsapp libres y gratuitos en todo el país y sobre todo ampliar la capacitación a los docentes.

Cambio de paradigma en la forma de enseñar

Se podría decir que me considero de la vieja escuela, donde todos los comienzos de año lectivo teníamos esos libros de textos (muchos heredados de primos o alumnos de otros años por el costo elevado de los manuales)  que nos iban acompañar durante el año en nuestro proceso de educación.

Puedo ver que hoy en día, “la forma del libro- no ha sido más que una fase histórica que estaría llegando a su fin bajo el impacto de la tecnología digital e internet” (Piscitelli, A). La palabra impresa se está dejando ganar por las tecnologías de la información y la comunicación. Y como actualmente vivimos en un mundo en donde todo se ha vuelto digital, la educación no se puede quedar atrás.

“…el producido en masa se disuelve en el entorno digital” (Piscitelli, A)

Claro, que como se mencionó anteriormente, la pandemia ha forzado la utilización de medios digitales para la enseñanza sin quedar con otras alternativas para no perder el año lectivo.

En la entrevista a continuación realizada a dos estudiantes: la primera a una niña de un colegio privado y la segunda a una niña de un colegio pública, que con antelación se les envió las preguntas que se les iban a realizar para que pudieran comprender el contenido de las mismas. En ella se escucha la implementación de los medios tecnológicos que hoy en día utilizan para realizar sus tareas escolares durante esta pandemia.

En adición, se aclara que ambas pertenecen a la Educación dentro del AMBA.

Según Henry Jenkins “la convergencia representa un cambio cultural, toda vez que se anima a los consumidores a buscar nueva información y establecer conexiones…”. Esto es lo que faltaría para aquellos que todavía no se encuentran incorporados en esta convergencia mediática de ciertos sectores de la educación pública nacional. Y una vez que sucede, seguramente habrá choques entre los viejos y nuevos medios, pero el ser humano tiene la capacidad de adaptarse y seguramente esos cambios cuesten al principio pero será algo que a futuro los ayudará a no quedar apartado de la cultura mediática del mundo.

En el siguiente video se puede observar una entrevista del noticiero Canal 10 de Córdoba realizada el día 20 de mayo de 2020, en la cual dialogan con un investigador de la Universidad de San Andrés que expone la desigualdad digital que esta pandemia exteriorizó en aquellos alumnos de escuelas públicas que no tienen ningún tipo de acceso a la información.

Los nativos/inmigrantes digitales de la educación

“Los estudiantes de hoy podríamos llamarlos nativos digitales, porque nacieron en un mundo digital donde hablan un lenguaje digital de computadoras, video juegos, Internet” (Prensky, M). Estos nativo digitales poseen una neuroplasticidad de la tecnología digital que ante cualquier nuevo lanzamiento se adaptan con facilidad, aunque también muchas veces se conceden el imaginario de sobredimensionar sus conocimientos y posibilidades.

En cambio, los inmigrantes digitales, y como ejemplo se pueden decir que los profesores están dentro de esta categoría. Ellos deben mantenerse motivados para capacitarse constantemente y adaptarse a toda nueva información, y comprender que la manera de enseñar del hoy no en la que ellos fueron formados.

Hoy, julio del 2020, pandemia de por medio y de una forma obligada los inmigrantes digitales tuvieron que ajustarse a los nativos digitales. Aprendiendo cómo utilizar plataformas digitales tales como: zoom para las clases “presenciales”, o  herramientas como classroom de google para enviar y corregir las tareas.

TEMAS DE AGENDA

Hoy la educación se encuentra en un dilema entre  lo que pudo haber sido y lo que es, entre lo que fue antes de la pandemia y lo que puede y debe ser una vez superada.

Argentina antes de la emergencia sanitaria actual tenía enormes desigualdades sociales que la pandemia profundizó además de exponer la brecha digital elemental para el acceso a información, conocimiento y educación.

Unas vez que esta situación comience a normalizarse, las políticas del actual gobierno deberían de plantear una ayuda concreta a los docentes, que incluya inversión en infraestructura y conectividad verdadera para todos, y así reducir esa grieta de desigualdad.

Toda crisis es una oportunidad y de esta puede surgir la posibilidad de mejorar la calidad educativa de cara al futuro.

 

 

 

 

 

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